sábado, 27 de septiembre de 2014

El periodismo y yo.

(Parte 2: Primeras cuestiones relacionadas con la política)

Me gustaría poder ser cauta con esta entrada, no sé al final que tanto logre serlo. Hace varios años que escucho de varias bocas decir que este es un momento difícil para el periodismo. Puede que lo sea. Estamos viviendo en un país que se divide entre el K y el anti K. Pareciendo no poder tolerar términos medios, ni aceptar que algunas cosas pueden estar bien y otras mal.
Creo que el debate político puede ser muy constructivo si se hace con tolerancia, respeto y argumentos. La política no es algo de lo que se pueda prescindir porque aunque elijamos no hablar de ella, estamos ejerciéndola.
Ahora bien, estoy cursando una materia en la universidad que esta muy politizada, pero en este caso no es constructiva: sólo cuenta la posición de quién ejerce el poder dentro de esa aula. Cualquier atisbo de una posición contraria, es producto de que somos parte de la generación que eramos chicos en el 2001 y no podemos recordar nada.
En una clase hace poco, hice un comentario que estaba lejos de estar conectado con este tema, pero se encargo de hacerme sentir una estúpida porque según él, mi comentario no tenía nada que ver con con el tema que estábamos tratando. Me sentí humillada, no estaba acostumbrada a sentirme así en una clase.
Cada clase, hay que entregar una carilla como forma de probar la asistencia, más de una vez  sentí que comprometía la aprobación de la materia si expresaba mis ideas. No me gusto esa sensación. Pero,me hizo reflexionar acerca si debía o no defender, por así decirlo, mis ideales. Sin ir más lejos en un pasillo escuche a una compañera decir que había escrito una carilla ultra K (pero que no lo era en realidad) para que le guste al profesor. Me horrorice. Me fui de la conversación porque no me pareció ético. Ético con ella misma, con lo que pensaba.Hoy en día no concibo al periodismo sin ética, y la ética empieza respetándonos a nosotros mismos.
No tengo posibilidades de dejar la cursada porque es la única comisión, el profesor es titular, un gran académico y no va a dejar su puesto, ni lo van a sacar de el. Decidí no tenerle miedo, ser cauta con mis comentarios pero expresarlos, no voy a dejar que me silencien si constitucionalmente vivimos en un estado democrático. Pero sobretodo, hoy el lugar de poder esta regido por un profesor, mañana, puede que me enfrente al mismo dilema frente a un editor o  que deba responder a los intereses de otros, o bajo otras formas de gobierno. El futuro, después de todo, es incierto.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Cerati

Ayer fue un día intenso, confuso y agotador. Lo último que me faltaba a mí era perder la esperanza de que el genio dormido un día iba a despertar.
Su música me interpelaba: me hacía frenar en seco, se me metía dentro y nada volvía a ser igual en mí.
A modo de homenaje, voy a escucharte toda mi vida.
Tu ciudad de la furia, y América Latina entera están de luto.
Gracias vida, por permitirme encontrarme en su obra. 

domingo, 31 de agosto de 2014

Lectura de verano -al horno-

Hoy día 30 de agosto. Mañana 1 de septiembre. Limite entre el mes ocho y el nueve.
¿ A vos también se te paso volando?
El año. La vida.
¿Cómo se hace para no vivir apurado?

Entre tanto ir y venir, no les pude contar que Seel lo hizo otra vez, y tiembla Britney. Porque acá tiene competencia.
Salio lectura de verano al horno, y participamos.
Hay textos hermosos, lean porfi entera, mientras el sol tibio pre primaveral les enrojece las mejillas.



http://issuu.com/seelvana/docs/lectura_de_verano_43294c277ca413/1

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domingo, 17 de agosto de 2014

El periodismo y yo.

(La primera de las muchas partes.)




Las oraciones que siguen, van y vienen por mi cabeza hace rato. El tema en sí, muchos meses antes de pensar en este texto.
Yo siempre necesite saber como veía al periodismo, que era ser periodista para mí, así saber si podía verme ahí, inmersa en ese mundo.

Y la verdad es que voy y vengo.

 A veces tengo una mirada tan crítica sobre lo que veo y puedo analizar del periodismo que busco sin parar otras cosas en que ocuparme dentro de la comunicación.

Otras veces creo que adquirí ciertas habilidades por años para terminar justo acá. Como por ejemplo: mi poder de observación, escucha y de hacer preguntas. Más de un profesor  elogio mis preguntas inteligentes (¡ojo! lo de las preguntas inteligentes es como las catalogaban ellos. Yo nunca diría eso de mis propias preguntas) a lo largo de mis carreras. El día que Estela de Carlotto encontró a su nieto, mientras miraba un noticiero comprendí que no iba a poder hacer tele. No entendía como se podía dar una noticia así sin emoción, porque yo lagrimeaba mientras escuchaba el encuentro con el nieto 114. 

Yo iba a necesitar la libertad de emoción del texto, el poder de escribirlo despacito mientras esperaba las palabras correctas, no tener la preocupación del feroz minuto a minuto, no cargar con que me "obliguen" a preguntarle a alguien qué se siente,luego que le hayan matado a un ser querido por el morbo televisivo.

A veces me enojo y me pregunto: ¿Acaso nadie entendió que la mejor noticia no es la que se cuenta primero sino la mejor contada? ¿y el respeto?¿y la ética? ¿Cómo puede ser que no se respeten ni a ellos mismos-los periodistas- preguntando eso? 

Entonces voy y vengo, aunque mi primera opción sea el periodismo siempre.

 Y tengo suerte, es la verdad, de que siempre ella me recuerde o diga cosas en el momento justo, aunque seguro ni sabe que es el momento justo. Escucha mis muchas preguntas, como el día que le pregunte qué era ser periodista, y escribió una respuesta que me dejo más que convencida. Pero voy y vengo, no lo olviden... Casi dos meses después de ese post-que imprimí y lo tengo en mi carpeta de papeles importantes esperando tener el titulo para guardarlo con él-, le cuento que espero que me salga un viaje, que ni se si va a salir pero ya en mi cabeza dan vueltas oraciones para ese texto, y afirma que "ese texto" -como yo lo llamo- va a ser mi primer gran crónica dando por sentado que voy a estar en ese lugar, y que tengo el temple necesario para chocarme con tamaña realidad .Lo afirma cuando mi gran pregunta estos días es justo esa: ¿Estoy realmente preparada para hacerle ese frente a la realidad?
Así, como por arte de magia, me vuelve a convencer otra vez, volviendo a jugar en la vereda del periodismo, una y otra vez.






jueves, 24 de julio de 2014

Pensamientos en voz alta-

Hay sol, pero hace frío.
¿Qué más perfecto que un día de invierno con sol?

Estoy de vacaciones y me di cuenta que estoy muy cansada. 
Duermo mucho.
Tengo un libro para terminar, no quiero cansar mas mi cabeza.

Estoy muy reflexiva, ¿Cómo se hace para que todas las muchas cosas que te gustan no te distraigan, y puedas hacer foco en una sola cosa? -haciendo referencia a los estudios + lo laboral+las muchas cosas que me gustan-

Tengo dos posts, casi perfectos, que aún no puedo dejarlos asomar, tengo una historia que quiero contarles hace bastante que aún no escribo y tengo un blog para recomendar que aún esta en mi cabeza.



miércoles, 9 de julio de 2014

Un ejemplo.









Mucha gente va a estar preocupada hoy porque juega Argentina con Holanda en las semi finales del mundial de fútbol. Sí, ya se. Capaz alguien va a decirme que no sucedía algo así desde el mundial del 90. Ok. Pero también hoy, nueve de julio se conmemora otro año de nuestra independencia. Justamente hoy vi esta charla y me entere lo que esta chica esta haciendo en Santiago del Estero. Me dejo muy sensibilizada por cierto y me alegre haberla visto un día como hoy. ¿Por qué tal vez te preguntes? Porque es el mejor ejemplo de que trabajamos juntos se puede. De lo mucho que todavía tenemos para hacer como sociedad, y sobretodo lo mucho que se puede hacer cuando nos corremos de la queja y hacemos.








sábado, 28 de junio de 2014

Delia.



Hace unos días iba caminando y pasé por la puerta de su casa. Siempre es raro pasar por ahí desde  hace dos noviembres. 
En esos segundos que tardo en pasar por su frente, vienen una cantidad infinita de recuerdos, sonidos, y olores que siguen conmigo aunque ya no esté más pasando por su puerta.

¿Cuántos recuerdos pueden contener el frente de una casa?

Hasta me parece escuchar su risa fuerte, a Pluto el perro pequinés que gruñía y ladraba cuando con mis hermanas llenábamos la casa de ruido.

Delia nos cuidada a mis hermanas y a mí cuando éramos chicas, vivía a una cuadra de nuestra casa. Tenía la misma edad que la mamá de mi mamá, entonces  encontró todas las excusas necesarias para  adoptarnos como abuela postiza. Y nos hizo sentir siempre así, como las nietas.

Hablaba fuerte y su risa también lo era. Tenía los ojos tristes, un marido que italiano alto que parecía un señor pero algunas veces la había golpeado, cargaba con la muerte de un hijito que se había ahogado en la pileta enorme que estaba en su patio.


Ahora de grande me preguntó: ¿Cómo habrá hecho para tener esa pileta  y verla todos los días sabiendo que su hijo murió ahí?

Nos hacía unas chocolatadas en taza gigante, y había que tomarla toda sin ninguna excusa. 
Nos hacia dejar la casa ordenada antes de ir a la escuela.  La respuesta segura a “no tengo que ponerme” era “es porque tenés demasiada ropa”
Todos los 2 de julio, preparaba chocolate y mondongo para su cumpleaños. Comer mondongo o tomar chocolate es acordarme de ella.
Falleció un día de noviembre, llegué a mi casa después de trabajar, sonó el teléfono y era mi mamá para contarme que había fallecido. Recuerdo esa sensación de sorpresa, pero de la triste.
Batallo con un cáncer con una valentía que no había visto en ninguna otra persona.

¿Cómo podía ser que no le hubiesen dejado pelearla un poco más?


Esta conmigo cada vez que mi casa está limpia, ordenada y con flores en la mesa, en cada chocolatada, cada vez que hago pan dulce para navidad y pienso en llevarle uno aunque luego caigo a cuentas que ya no puedo hacerlo.

 Mejor dicho está conmigo siempre, o al  menos  va a estarlo hasta que no pueda recordar más su risa fuerte.